Jurisprudencia Total

Primacía de la Realidad

DESNATURALIZACIÓN DEL CONTRATO DE TRABAJO: PRIMACÍA DE LA REALIDAD:

“Décimo sexto: que, en este sentido al declararse en aplicación del principio de primacía de la realidad la existencia de una relación laboral, los contratos de naturaleza civil celebrados entre las partes devienen en ineficaces al haber la demandada violentado el principio de la buena fe simulando una situación contractual que no corresponde a la real y verificada judicialmente, por lo que todas las constataciones efectuadas se tornan supuestos propios de la contratación laboral, por ello el contrato se torna laboral, los pagos remuneraciones, y de ese modo, al ser declarado el actor trabajador de la demandada, le corresponden todos los beneficios sociales que las leyes reconocen a los trabajadores; consideraciones por las que se desestiman los agravios primero y segundo invocados por la demandada, siendo irrelevante que ésta última exprese que ella presta servicios de tercerización a otras empresas por cuanto el, debate gira en torno a las responsabilidades de la empresa empleadora mas no así de la empresa usuaria;”

EXP. 2136-06 IND(S)

Señores

Arévalo Vela

Toledo Toribio

Ladrón de Guevara Sueldo

Lima, 14 de junio del 2006.-

VISTOS: en Audiencia Pública de fecha 07 de junio, interviniendo como Vocal Ponente el Señor Omar Toledo Toribio; y CONSIDERANDO: Primero: que, es materia de grado la Sentencia Nº 001-2006-3er-JLCFL de fecha 13 de enero del 2006, corriente de fojas 152 a 156, que declara fundada en parte la demanda; por apelación de la demandada quien mediante el escrito de fojas 158 a 162 señala como agravios: 1) que, la naturaleza de las actividades que prestaba la recurrente son de naturaleza civil en razón de que la empresa prestaba servicios a otras empresas mediante la modalidad de outsourcing, actividad empresarial permitida por ley y que de ninguna manera puede acreditar la desnaturalización de la relación jurídica existente entre ambas partes; 2) que, los contratos celebrados con la demandante desde mayo de 2001 a noviembre de 2002 son de naturaleza civil; 3) que, a partir del 18 de noviembre del 2002 se celebró con la demandante contratos por necesidades de mercado los que no han sido desnaturalizados y por tanto no corresponde indemnización alguna por despido arbitrario, al haberse producido el cese por terminación del contrato; 4) que, las remuneraciones y compensación por tiempo de servicios se encuentran debidamente pagados; 5) que, resulta improcedente el pago de vacaciones no gozadas y truncas en el caso de contratos discontinuos o de temporada de conformidad con lo dispuesto en el artículo 21 del Decreto Legislativo 713 y artículo 21 del Decreto Supremo Nº 012-92-TR; Segundo: que, conforme lo preceptúa el artículo 366 del Código Procesal Civil de aplicación supletoria a los presentes actuados por permisión de la Tercera Disposición Derogatoria, Sustitutoria y Final de la Ley Procesal de Trabajo: “El que interpone la apelación debe fundamentarla, indicando el error de hecho o de derecho incurrido en la resolución, precisando la naturaleza del agravio y sustentando su pretensión impugnatoria.” (Sic); Tercero: que, respecto al primer agravio y segundo agravio, teniendo en cuenta que la apelación de la demandada está dirigido a cuestionar la naturaleza de la relación existente entre las partes entre el 17 de mayo del 2001 y el 17 de noviembre del 2003, es que se procede en primer término a analizar el vínculo contractual en dicho periodo; Cuarto: que, acogiendo la definición que el profesor Francisco Gómez Valdez propone, diremos que: “El contrato de trabajo es el convenio elevado a protección .fundamental, según el cual, un trabajador bajo dependencia se coloca a disposición de uno o más empleadores a cambio de una retribución, elevada, también, a idéntica protección fundamental.” (En: El contrato de Trabajo. Parte General: Tomo 1. Página 109) (El resaltado en negritas y cursiva es nuestro); Quinto: que, asimismo procedemos a señalar

que el trabajo resulta un derecho fundamental de toda persona cuya protección constitucional la encontramos en el artículo 22 de la Constitución Política del Estado, numeral en el cual reside el carácter protector del derecho al trabajo, en este sentido encontramos pronunciamiento del Tribunal Constitucional recaído en el expediente Nº 0628-2001-AA/TC en cuyo Fundamento Jurídico 6 se ha expresado que: “El derecho de trabajo no ha dejado de ser tuitivo conforme aparecen de las prescripciones contenidas en los artículos 22 y siguientes de la carta magna, debido a la falta de equilibrio de las partes, que caracteriza a los contratos que regula el derecho civil. Por lo que sus lineamientos constitucionales, no pueden ser meramente literales o estáticos, sino efectivos y oportunos ante circunstancias en que se vislumbra con claridad el abuso del derecho en la subordinación funcional y económica…” (En: Omar A. Sar. Constitución

Política del Perú con la jurisprudencia, artículo por artículo, del Tribunal Constitucional. Nomos & Thesis editorial. 2004. Página 116); Sexto: que, para determinar si una relación es esencialmente laboral debe verificarse la concurrencia de los presupuestos que le dan ese carácter, así: la prestación debe ser personal, subordinada y remunerada, siendo que la subordinación resulta ser no el único, pero si el más importante carácter distintivo de este tipo de contratos; Séptimo: que, la subordinación en términos de BARASSI, Ludovico, es: “la sujeción plena y exclusiva del trabajador al poder directivo y de control del empleador” (Citado por: ERMIDA URIARTE, Oscar y HERNANDEZ ALVAREZ, Oscar: “Crítica de la Subordinación”; En: Derecho Laboral – Revista – Montevideo – Uruguay – Pág. 226); Octavo: que, conforme se aprecia del Acta de Visita de Inspección Especial levantada por la Dirección Regional de Trabajo y Promoción del Empleo de Lima-Callao, Dirección de Prevención – Inspecciones Sub Dirección de Inspecciones del Ministerio del Trabajo y Promoción del Empleo, corriente de fojas 15 a 18 se aprecia que las labores realizadas por la demandante fueron las de: visitar bodegas para hacer mantenimiento de material publicitario y exhibición de productos de Inca Kola, labor desempeñada de lunes a sábado de 7:00 a.m. a 5:00 p.m. con una hora de refrigerio, documento que al no haber sido impugnado ante la Autoridad Administrativa de Trabajo resulta un medio probatorio válido. Que, asimismo conforme se aprecia del escrito de demanda de fojas 24 a 30, en el punto 3.1. sobre los fundamentos de hecho, extremo no controvertido, señala la demandante que además cumplía con las labores de mercaderista, es decir ejecutar servicios de colocación y exhibición de productos y mantenimiento de material publicitario de la bebida Inca Kola, labores que como ya se señaló no han sido cuestionadas por la demandada expresando únicamente en su escrito de contestación de fojas 87 a 95 que era una persona dedicada a prestar servicios de mercadeo en forma esporádica y no continua sin horario de trabajo y recibiendo como contraprestación honorarios por los servicios que prestaba; Noveno: que, conforme se aprecia de la copia simple del Testimonio de Constitución de la empresa Visual Impac S.A.C. corriente de fojas 34 a 41, el objeto de la empresa demandada es dedicarse a brindar servicios de outsourcing de marketing integral que comprende las actividades de: “CAMPAÑAS DE LANZAMIENTO DE PRODUCTOS. CAMPAÑAS PROMOCIONALES. MERCHANDISING. SERVICIOS PROMOCIONALES. DEGUSTACIONES. MUESTREOS, ESTUDIOS DE MERCADO Y AESORIA. EVENTOS ESPECIALES. ANFITRIONAJE. SEMINARIOS DE VENTAS Y PROMOCIONES. ASIMISMO, LA EMPRESA PODRA DEDICARSE A LA IMPORTACIÓN, EXPORTACIÓN Y COMERCIALIZACION DE BIENES Y SERVICIOS; ASESORIA INTEGRAL EN COMERCIALIZACION, DISTRBUCION Y VENTAS; DOTACION DE PERSONAL TEMPORAL; COMERCIO E INDUSTRIA.” (Sic); Décimo: que, en este sentido al haber la demandada realizado labores directamente relacionada con el objeto social de la demandada, de manera tal que incluso esta última procede con posterioridad a celebrar contratos de trabajo modales que posteriormente en esta misma resolución serán valorados, por haber sido cuestionada la desnaturalización determinada por el Juez de la causa, supuestos fácticos descritos por ambas partes en sus actos postulatorios que analizados conjuntamente con los documentos obrantes en autos y que han sido actuados y analizados bajo las reglas de la probática, es que se llega a la conclusión de que las labores realizadas por la demandante tienen naturaleza laboral; Décimo primero: que, de lo anterior se puede concluir de manera lógica que las labores efectuadas por la demandante sólo pudieron efectuarse bajo las órdenes y en las condiciones establecidas por la demandada, bajo su dependencia jerárquica; así evidentemente la demandante tenía que cumplir sus funciones en el local de la demandada, dentro del horario por ella establecido y bajo las órdenes impartidas por su empleadora, comprobando de esta manera la existencia de la subordinación jurídica como essentalia contractus o elemento esencial en la relación contractual celebrada entre las partes, denotándose la construcción artificial de los supuestos contratos celebrados lo que, conforme se ha señalado no cumplen con las características propias de la locación de servicios contemplado en el artículo 1764 del Código Civil, en el que expresamente se señala que: “Por la locación de servicios el locador se obliga, sin estar subordinado al comitente a prestarle sus servicios por cierto tiempo o para un trabajo determinado, a cambio de una retribución.” (Sic) (el resaltado en negritas y cursiva es nuestro); Décimo segundo: que, el discernimiento realizado respecto a las características que presentan los contratos obrantes en autos se ha hecho en aplicación del principio de la primacía de la realidad el que constituye una de las herramientas mas relevantes del Derecho del Trabajo que en el caso peruano no solamente tiene un arraigo en la jurisprudencia sino que incluso ya se encuentra positivizado en nuestro ordenamiento legal de tal manera que nuestra legislación laboral ya contiene la doctrina más recibida y actual del derecho de trabajo. Américo Pla Rodríguez señala que “el principio de la primacía de la realidad significa que en caso de discordancia entre lo que ocurre en la práctica y lo que surge de los documentos y acuerdos, debe darse preferencia a lo primero, es decir, a lo que sucede en el terreno de los hechos”. (“Los Principios del Derecho del Trabajo”, Depalma Bs. As. 1998, pág. 313); Décimo tercero: que, este principio se ha plasmado en numerosos pronunciamientos jurisprudenciales no sólo de la judicatura laboral sino incluso del Tribunal Fiscal y del INDECOPI, siendo que incluso el Pleno Jurisdiccional Laboral realizado en la ciudad de Tarapoto en el año 2000 ha acordado que “si el Juez constata la existencia de una relación laboral a pesar de la celebración de un contrato de servicios civil o mercantil, deberá preferir la aplicación de los principios de la primacía de la realidad y de irrenunciabilidad sobre el de buena fe contractual que preconiza el Código Civil, para reconocer los derechos laborales que correspondan”; Décimo cuarto: que, este reconocimiento a nivel doctrinal y jurisprudencial ya había sido recogido en el artículo I del Título Preliminar de la Ley Procesal de Trabajo bajo la denominación del principio de veracidad que no es sino el correlato del mismo, aunque como tal, esto es, como Principio de Primacía de la realidad ha sido contemplado en el artículo 5 inciso f)

del Decreto Legislativo Nº 910, Ley General de Inspección de Trabajo y de Defensa del Trabajador, publicado en el Diario Oficial “El Peruano” el 17-03-2001, y recientemente en el artículo 40º de la Ley General del Sistema Concursal (Ley 27809 -E.P. 8. 8. 02); Décimo quinto: que, determinados así los supuestos fácticos descritos por las partes, así como el marco normativo y doctrinal de aplicación al presente caso, se concluye que ha quedado demostrada la existencia del vínculo laboral entre las partes, por lo que corresponde aplicarse el Artículo 4º del Texto Único Ordenado del Decreto Legislativo 728, Ley de Productividad y Competitividad Laboral, aprobado por Decreto Supremo Nº 003-97-TR que señala que: “En toda prestación personal de servicios remunerados y subordinados, se presume la existencia de un contrato de trabajo a plazo indeterminado”, razón por la cual de conformidad con lo expuesto en considerandos precedentes y con lo discernido en la venida en grado; y, en aplicación del Principio de

Primacía de la Realidad, se concluye de manera inequívoca que entre las partes accionantes existió un contrato laboral a plazo indeterminado entre mayo del 2001 al 17 de noviembre de 2002; Décimo sexto: que, en este sentido al declararse en aplicación del principio de primacía de la realidad la existencia de una relación laboral, los contratos de naturaleza civil celebrados entre las partes devienen en ineficaces al haber

la demandada violentado el principio de la buena fe simulando una situación contractual que no corresponde a la real y verificada judicialmente, por lo que todas las constataciones efectuadas se tornan supuestos propios de la contratación laboral, por ello el contrato se torna laboral, los pagos remuneraciones, y de ese modo, al ser declarado el actor trabajador de la demandada, le corresponden todos los beneficios

sociales que las leyes reconocen a los trabajadores; consideraciones por las que se desestiman los agravios primero y segundo invocados por la demandada, siendo irrelevante que ésta última exprese que ella presta servicios de tercerización a otras empresas por cuanto el, debate gira en torno a las responsabilidades de la empresa empleadora mas no así de la empresa usuaria; Décimo séptimo: que, respecto al tercer agravio referido a la desnaturalización de los contratos de trabajo modales celebrados

entre las partes entre el 18 de noviembre de 2002 al cese, diremos que de fojas 05 a 07, 09 a 11, 44 a 46, 47 a 49 y 51 a 53 obran los contratos de trabajo sujetos a modalidad, en cuya cláusula segunda se establece textualmente que: “Considerando que EL EMPLEADOR requiere incrementar temporalmente sus actividades a fin de atender la variación sustancial de demanda producida en el mercado se hace de modalidad de conformidad con lo establecido en la Ley de Productividad y Competitividad Laboral (D.S. Nro. 003-97-TR)” (Sic) (El resaltado en negritas y cursiva es nuestro); Décimo octavo: que, el artículo 72º del Decreto Supremo Nº 03-97-TR establece que: “Los contratos de trabajo a que se refiere este Título necesariamente deberán constar por escrito y por triplicado, debiendo consignarse en forma expresa su duración, y las causas objetivas determinantes de la contratación, así como las demás condiciones de la

relación laboral.” (Sic); Décimo noveno: que, conforme a lo expresado en el décimo séptimo considerando supra la demandada no ha cumplido con justificar la causa objetiva que menciona al momento de realizar la contratación temporal del actor mediante los contratos antes citados; de esta manera al haberse celebrado los sucesivos contratos en contravención con las disposiciones contenidas en el artículo 52º de la norma material antes invocada, al señalarse de manera genérica que los contratos se celebraron en los términos señalados en el décimo séptimo considerando supra se ha producido su desnaturalización al producirse simulación o fraude a las normas establecidas, conforme a lo discernido en la presente resolución y lo establecido en el inciso d) del artículo 77º de la norma sustantiva, consideraciones estas y no las expuestas por el a quo por las que se desestima el tercer agravio; Vigésimo: que, respecto al segundo agravio y conforme a las considerativas que anteceden, al basar la apelante su cuestionamiento en la supuesta validez de los contratos modales, extremo que ha sido desestimado, debe desestimarse el segundo agravio; Vigésimo primero: que, por último respecto al cuarto y quinto agravios, y apreciándose que el cuestionamiento realizado se hace en base a la afirmación de haberse cumplido a cabalidad con el pago de la compensación por tiempo de servicios, sin embargo, teniendo en cuenta que habiéndose determinado en primera instancia y confirmándose en la presente resolución respecto a la existencia de la relación laboral entre las partes desde mayo del 2001 hasta el 17 de noviembre del 2002, es que el Juez de la causa ha dispuesto el abono de este beneficio por el periodo antes referido y desde el 18 de noviembre del 2002 al 22 de julio del 2003 (cese), en este sentido mal puede señalar la demandada que el mismo se

encuentra debidamente pagado si ella misma durante el decurso procesal sostuvo que dicho periodo tuvo las características de un contrato civil; Vigésimo segundo: que, entonces al no haber cuestionado la demandada la compensación por tiempo de servicios, en base a argumentos técnicos que desvirtúen lo dispuesto en la venida en grado, es que se concluye que este extremo debe desestimarse confirmándose la recurrida; Vigésimo tercero: que, en tanto respecto al extremo de las vacaciones, habiéndose determinado la desnaturalización de los contratos modales celebrados entre las partes como se aprecia de los considerandos que anteceden, resulta infundado el agravio expuesto al haberse basado el cuestionamiento realizado en la temporalidad o continuidad de los contratos; Vigésimo cuarto: que, conforme se aprecia del décimo considerando de la recurrida se han dispuesto los pagos de depósitos por compensación por tiempo de servicios, sobre los cuales de conformidad con lo establecido en el artículo 56º del Decreto Supremo Nº 001-97-TR, le corresponde aplicar el interés financiero, extremo que no ha sido expresamente dispuesto en el fallo, el mismo que de conformidad con lo establecido en el artículo 370º del Código Procesal Civil, de aplicación supletoria a los presentes actuados, se procede a integrar; por estas consideraciones de conformidad con lo establecido en el inciso 2) del artículo 5º de la Ley Procesal de Trabajo CONFIRMARON la Sentencia Nº 001-2006-3er-JL-CFL de fecha 13 de enero del 2006, corriente de fojas 152 a 156, que declara fundada en parte la demanda; ORDENARON que VISUAL IMPACT S.A.C. cumpla con pagar la suma de S/. 8,825.38 (OCHO MIL OCHOCIENTOS VEINTICINCO Y 38/100 NUEVOS SOLES), más intereses financieros e intereses legales, costas y costos a liquidarse en ejecución de sentencia, a favor de ANA MARÍA WONG MAURICIO; en los seguidos por estas mismas partes, sobre Pago de Beneficios Económicos. Y devolvieron los actuados al Tercer Juzgado Laboral de Lima.-

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